¿Es segura la dieta Scarsdale?

Dentro del mundo de las dietas, encontramos algunas que son bastante llamativas por los alimentos que forman parte de ella y las «prohibiciones». Dentro de éstas, es obligatorio comentar la dieta Scarsdale y conocerla a fondo para saber si resulta segura de practicar.

¿En qué consiste la dieta Scarsdale?

La dieta Scarsdale no es precisamente de última aparición, ya que fue desarrollada a partir de la década de los 70, con el objetivo prioritario de reducir peso.

Por tanto, se especifica la reducción del consumo de calorías en base a reducir la ingesta de carbohidratos.

Esta dieta se distribuye de la siguiente manera:

43% lo forma el consumo de proteínas. 22,5% la ingesta de grasa, y 34,5% restante el aporte de carbohidratos.

Una dieta con un alto volumen de proteínas consumidas, para llevar a cabo durante 1 o 2 semanas y perder el máximo número de kg posible. Según especificaciones del creador de esta dieta, se pueden llegar a perder hasta 9 kg en 2 semanas, que es el periodo máximo de duración de la dieta de Scarsdale.

Sin embargo, lo que hay que profundizar es ver si existe efecto rebote o qué sucede cuando se termina la dieta y se deja de seguir la distribución de los alimentos con el porcentaje comentado.

Es por ello que queremos realizar una revisión sobre Scarsdale y la seguridad que nos puede ofrecer esta forma de alimentación.

¿Es saludable la dieta Scarsdale?

Para comprobar la seguridad de los nuevos hábitos de alimentación, hay que hacer caso a las opiniones de la comunidad científica y los ensayos clínicos nuevos que se realizan anualmente.

En general, ningún especialista médico aconseja las dietas de choque, aquellas conocidas así porque prometen perder grandes cantidades de peso en un periodo corto de tiempo.

De hecho, dentro de este mundo también existen opciones que pueden llegar a ser macabras, como la malla lingual, donde se coloca un «parche» en la lengua que duele al comer alimentos, por lo que es una dieta extrema y realmente peligrosa.

Los miembros de la comunidad médica, incluidos dietistas y médicos, desaconsejan las «dietas de choque» extremas, basadas en alguno de los siguientes puntos.

  • Evitar alimentos considerados como saludables (hortalizas y verduras)
  • Restricción excesiva de calorías
  • Reglas alimentarias no sostenibles con la comunidad científica.

La dieta Scarsdale no se sale de estos principios, por lo que no cumple las reglas de la alimentación saludable y es, por tanto, considerada como «de choque».

Se rechazan algunos alimentos saludables y eso, a largo tiempo, puede provocar problemas de osteoporosis, cálculos renales, deficiencia mineral, falta de vitaminas, etc.

Un estudio realizado en la Universidad de Harvard pone de manifiesto la consecuencia grave de someterse a una alimentación alta en proteínas y baja en carbohidratos, pudiendo provocar enfermedades de tipo cardiovascular hasta en un 14% más que una dieta normal.

A su vez, el bajo consumo de fibra provoca desórdenes intestinales y está ligado a enfermedades gastrointestinales severas e incluso a cáncer estomacal o de colon.

En qué consiste la dieta Scarsdale

¿Qué alimentos no se pueden tomar en la dieta de Scarsdale?

Según las recomendaciones de los creadores de esta dieta, hay que evitar, en general, el consumo de este tipo de alimentos:

  • Arroz, fríjoles y lentejas
  • Chocolates
  • Postres dulces
  • Zumos y batidos
  • Patatas y otros tubérculos
  • Lácteos
  • Carnes grasas
  • Frutas, excepto la naranja
Existen otras versiones más actualizadas donde sí permiten ciertas frutas con bajo contenido en azúcares naturales. Ahora se incluyen frutas como el melón, melocotón y ciruelo, mango y papaya.

¿Y qué puedes comer?

En este listado vamos a comentar los alimentos que sí están incluídos dentro de la dieta Scarsdale
  • Proteínas como carne magra, pollo, pavo y huevos.
  • Verduras como coliflor, brócoli, lechuga, apio, espinacas y zanahorias.
  • Bebidas como agua y té.

Ventajas y desventajas de la dieta

Vamos a analizar adecuadamente las ventajas de seguir este tipo de alimentación, así como los efectos secundarios negativos que podemos tener, dependiendo de la duración de la dieta.

Nutricionalmente tiene muchos detractores, debido a que se obliga a eliminar alimentos que sí son considerados como saludables. Se aprecia una falta de flexibilidad a la hora de elegir cierto tipo de alimentos y hace que sea una dieta aburrida y excesivamente restrictiva.

Si la duración máxima de la dieta es de 2 semanas, no se dan opciones de continuación para evitar el «efecto choque» al volver a cambiar los hábitos de alimentación y volver a coger kilos.

En general, se ofrece el seguimiento de la dieta en 2 semanas, descanso de otras 2, y volver a realizarla en el caso necesario durante otras 2 semanas.

Entre las ventajas, comentar que sí que se pierden bastantes kilos debido a la restricción alimenticia y el consumo bajo en grasas.

En general, los resultados son temporales y exigen de un mantenimiento específico. Lo ideal es que hagamos el seguimiento por parte de un nutricionista, que nos aconsejará sobre si esta dieta es óptima o se puede sustituir por otras menos restricticas y de seguimiento a largo plazo.

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