7 síntomas claros de deficiencia de cobre

El cobre es un mineral esencial que cubre muchísimas funciones en el cuerpo, aun en las cantidades bajas que se requiere. Aunque este problema no es muy común, la deficiencia de cobre causa innumerables problemas que pueden comprometer tu salud y perjudicar tu organismo.

Este elemento actúa manteniendo la actividad metabólica correcta y promoviendo una fortaleza adecuada a nivel óseo (si, no solo el calcio cubre su demanda). En América (Canadá y Estados Unidos) es bastante frecuente momentos puntuales con carencia de cobre (hasta el 25%)

La falta de cobre no solo se origina por no tomar alimentos ricos en este metal, sino también por la sobreingesta de otros elementos que reducen su tasa de absorción.

En este artículo queremos enseñarte cuáles son las causas de la deficiencia de cobre, los primeros síntomas y los alimentos ricos en este nutriente esencial.

Síntomas de deficiencia de cobre

1. Pérdida de visión

La vista es uno de los órganos más preciados y que más castigamos diariamente con el uso de ordenadores y pantallas que emiten luz artificial.

A su vez, los hábitos alimenticios influyen en la agudeza visual y en la calidad de poder mantenerla durante años.

El cobre actúa como transportador de muchas enzimas que conectan el sistema nervioso con el órgano de la visión. Por tanto, una carencia de este microelementos ocasiona la pérdida de visión, pudiendo ser permanente para los casos más graves.

En la mayoría de los casos, la pérdida de la visión causada por la ausencia de cobre es reversible, no se ha hallado una mejora en la visión por incrementar su ingesta.

2. Fatiga y debilidad

Una causa de sensación de debilidad, decaimiento y fatiga podría ser no cubrir los niveles deseados de cobre.  Una causa importante de este problema está en que colabora en la absorción del hierro a nivel intestinal, por lo que el problema se agrava.

La anemia o falta de un nivel adecuado de hierro ocasiona la debilidad, que a su vez tiene su origen en el bajo nivel de hierro. Esto se debe a que el hierro es necesario para transportar oxígeno a todos los grupos musculares, por lo que la falta de ello conlleva problemas a nivel de articulaciones y movimientos de los músculos.

Sin embargo:

¿La fatiga solo viene por la falta de hierro?

No es solo por ello, ya que el cobre también es necesario para producir la fuente energética del organismo (ATP o trifosfato de adenosina). En cualquier caso, la sinergia entre el cobre y el hierro es actúa por varias vías para mantenernos en un estado activo y energético.

La carencia de cobre causa fatiga y debilidad por reducir la producción de ATP, pero también limita la absorción del hierro, implicado en el transporte de oxígeno a todos los grupos musculares.

El origen de muchos problemas y enfermedades tienen como causa una deficiencia de cobre en el organismo, al menos en su origen, y esto está ligado a los hábitos alimenticios que tenemos.

El sistema inmunológico influye en la capacidad o sensibilidad que tenemos para hacer frente a bacterias y virus. En esto, el cobre tiene mucho que decir, ya que contribuye al buen mantenimiento del sistema inmune.

Los niveles de glóbulos blancos están íntimamente relacionados con los niveles de cobre que almacenamos en nuestro metabolismo. A su vez, esto hace que seamos más propensos a contraer enfermedades (neumonía, gripe, resfriados, etc.) si nuestro organismo no tiene suficientes armas para combatir infecciones. [Ver funciones del cobre]

Una deficiencia de cobre está ligada con la disminución en la fabricación de neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco que ataca a microorganismos patógenos cuando entran en el organismo.

Una carencia de cobre perjudica al sistema inmune, pudiendo originar un mayor porcentaje de veces que nos ponemos enfermos.

3. Pérdida de melanina en la piel y pelo canoso

El pigmeno melanina es el que contribuye a caracterizar el color de la piel, aumentando cuando nos exponemos al Sol en la época estival.

Que una persona tenga un tono de piel más claro que otra quiere decir que tiene menor concentración de estos pigmentos, y a su vez está relacionado con la acumulación de cobre en el organismo.

Las enzimas que producen melanina necesitan como catalizador el micronutriente del cobre. Una carencia de este elemento provoca, a corto plazo, mayor palidez en la piel.

A nivel capilar, el cobre también interviene en la acumulación de melanina en el cabello, por lo que provoca una anticipación en el pelo canoso. En este aspecto, falta contribución y estudio para analizar correctamente la relación entre las canas y la deficiencia de cobre.

4. Debilitamiento del sistema óseo

No solo el calcio o el magnesio actúan en la construcción del sistema óseo. Una dieta basada en alimentos ricos en calcio y magnesio no garantiza unos huesos fuertes y resistentes a golpes. Al respecto, el cobre tiene mucho que decir, ya que actúa como el pegamento del tejido óseo, ayudando a crear nuevas estructuras y reforzando las existentes.

Este papel lo realiza en base a la producción de osteoblscos, células encargadas de formar el tejido óseo de nuestro organismo.

5. Falta de memoria y calidad en el aprendizaje

Aunque en el mercado existen suplementos vitamínicos para ayudar a retener la información en nuestra cabeza, si tenemos deficiencia de cobre seguiremos manteniendo el mismo problema.

El cobre está muy ligado con la actividad cerebral y la formación de las conexiones neuronales. Es un gran catalizador de los procesos de transferencia energética al cerebro, por lo que la carencia de este mineral reduce la actividad cerebral.

En tal caso, notaremos problemas en la retención de la memoria y capacidad de pensar y actuar correctamente. Esto es muy importante, ya que actualmente se está analizando la relación entre el cobre y el Alzheimer o la demencia senil. [Información complementaria]

6. Sensibilidad a la temperatura

Existe una relación estudiada entre la sensación de frío por temperaturas bajas y la deficiencia de cobre.

Esto es debido a que este elemento, junto con el zinc, intervienen en la funcionalidad de la glándula tiroidea.

Si a nivel sanguíneo no podemos disfrutar de un nivel adecuado de cobre, los niveles hormonales T3 y T4 se reducen considerablemente, limitando la funcionalida de esta glándula.

La sensación de frío y calor está regulada por el tiroides, ya que influye en muchos aspectos regulatorios del organismo. Esto se ha documentado en más del 80% de pacientes con carencia de cobre.

7. Reducción de la actividad motora

Una persona que sufra una carencia importante de cobre puede tener dificultad para realizar actividades que supongan movimiento para el aparato locomotor inferior. El cobre está relacionado con la salud de la médula espinal, a través de la función de determinadas enzimas que actúan en esta parte del organismo.

Esto está ligado a las señales que se producen entre el cerebro y la médula espinal, por lo que a largo plazo es como si estuviésemos paralíticos.

Una carencia de cobre estudiada en animales, ha permitido concluir que existe una disminución de casi un 60% de las señales entre el cerebro y la médula espinal.  [Información contrastada]

Alimentos ricos en cobre

Una vez hemos sabido los desórdenes creados por la ausencia de cobre, vamos a conocer qué alimentos podemos tomar ricos en este micronutriente esencial.

Llevando una dieta variada , es raro sufrir esta deficiencia, ya que suele estar presente en multitud de alimentos.

Los principales son los siguientes:

 Para un consumo de 200 kcal de cada alimento:

  1. Moluscos y almejas: 39 mg
  2. Ternera, hígado de ternera: 17 mg
  3. Hígado de pato: 9 mg
  4. Café (con y sin cafeína): 10 mg
  5. Algas (espirulina): 4 mg
  6. Calamares y crustáceos: 4 mg
  7. Champiñones: 4 mg
  8. Alcaparras: 3 mg
  9. Remolacha: 2 mg
  10. Zumo de tomate: 2 mg

La cantidad diaria recomendada de cobre (CDR) es de 0,9 mg diarios. También lo podemos encontrar en alimentos como el chocolate negro (100 g aportan 88% CDR) y nueces y otros frutos secos (28 gramos aportan 35% CDR).

Como ves, es bastante sencillo, incluso llevando una dieta vegetariana o vegana, cubrir las necesidades diarias de cobre.

Consumo de almendras y deficiencia de cobre

Suplementos alimenticios

¿Y si tomamos demasiado cobre?

Aunque todo el artículo ha ido enfocado a no disponer de suficientes niveles de este microelemento, también podemos pasarnos y acumularlo en exceso. En este caso, también hay consecuencias que pueden llegar a ser graves, en lo que se conoce como toxicidad por cobre.

Alguno de los efectos secundarios que origina una concentración alta de este micronutriente son las siguientes:

  • Vómitos y náuseas
  • Palpitaciones y latidos irregulares.
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de estómago
  • Daños renales y hepáticos
  • Respiración anormal
  • Ictericia
  • Coma
  • Reducción de la presión arterial

Sin embargo, tener niveles tan altos de cobre simplemente por comer alimentos es muy raro y suele ir asociado a otras patologías, ya que no todo el cobre es absorbido por el organismo.

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