Propiedades farmacológicas del beleño negro

En la medicina de plantas medicinales, encontramos especies que pueden resultar potencialmente tóxicas, pero que un experto farmacológico puede obtener sustancias interesantes para la medicina moderna. Es el caso del beleño negro, con compuestos tan interesantes como la atropina o la hiscoamina.

En este artículo queremos desentrañar a fondo todas las posibilidades que ofrece esta planta, aprender a identificarla en el área del mediterráneo y, por supuesto, a evitarla, ya que existe un alto grado de toxicidad y debe manejarse con especial precaución.

De primeras hay que decir que el beleño negro (Hyoscyamus niger) es considerada una planta venenosa por la alta presencia de alcaloides (hiosciamina), que a dosis elevadas producen efectos narcotizantes.

Características del beleño negro

El género Hyoscyamus engloba un grupo de especies que contienen compuestos activos de alta toxicidad. Sin embargo, aprendiendo a extraerlos convenientemente y a utilizarlos en dosis exacta, cubren un amplio número de medicamentos de especial uso en la medicina moderna.

Lo extraordinario de las plantas medicinales es la gran variación de principios activos, formas y características dentro de cada género y familia. Por ejemplo, de Sonalaceae encontramos plantas comestibles como el tomate, pimiento, patata o berenjena, entre otros.

Beleño negro también es conocido como hierba loca, dado que en la medicina antigua, cuando se usaba producía inconsciencia total al que lo tomaba, y en algunos casos, brotes de euforia y hasta la muerte.

A nivel ornamental, es una planta atractiva, con flores grandes de color amarillo claro y hojas con un potente color verde. La podemos ver crecer de forma espontánea en algunas zonas de Europa (zona norte del mediterráneo),  norte de África y Asia.

Cualquier parte del beleño negro es venonosa y emite un olor desagradable que ahuyenta a cualquier animal. Su floración se produce a partir del mes de mayo, durando todo el verano. A partir de ellas, posteriormente se obtienen las semillas con los usos medicinales que describiremos más adelante.

Planta beleño negro

Taxonomía

  • Familia: Solanaceae
  • Género: Hyoscyamus
  • Especie: Hyoscyamus niger
  • Nombres comunes: beleño negro, abeleño, beleño,  hierba de locos, dormidera.

Principios activos de la planta

La mayor acumulación de los componentes activos y de uso farmacológico se encuentran en las semillas y en las hojas. Encontramos los siguientes compuestos en el beleño negro:

  • Alcaloides tropánicos: escopolamina (más del 50%), hiosciamina, hioscina y atropina.
  • Flavonoides: rutósido

En la medicina actual, los alcaloides presentes en el beleño negro tienen aplicaciones muy parecidas a las de la atropina, y son utilizados para el tratamiento preventivo de asma bronquial y para disminuir la secreción del tracto respiratorio durante la anestesia por inhalación.

Algunos efectos de sus principios activos también ofrecen actividad:

  • Antiasmático.
  • Analgésico.
  • Sedante del sistema nervioso central.

Antiguamente, el beleño negro era utilizado como afrodisíaco, y para reducir los efectos de epilepsia, situaciones de insomnio, terrores nocturnos, bronquitis asmática, etc.  Con las hojas de la planta, se preparaban infusiones y decocciones.

Otra planta con presencia de alcaloides, entre ellos la atropina, es Solanum dulcamara (uvas del diablo).

Usos medicinales del beleño negro

Los usos medicinales actuales que se otorgan al beleño negro se reservan a usos profesionales, ya que hay que controlar muy bien el proceso de extracción y la dosis de concentración de sus alcaloides tropánicos.

Entre ellos, tanto la escoplamina, la hioscinamina, atropina y hisocina tienen usos como fármacos en la medicina moderna.

El cardo santo también acumula en sus frutos algunos alcaloides, aunque en muchísima menor concentración que en esta planta.

Hiosciamina

La hiosciamina se utiliza para el alivio sintomático de trastornos gastrointestinales, como úlceras pépticas, espasmos, síndrome del intestino irritable, pancreatitis, cólicos y cistitis.

También se ha utilizado para aliviar ciertas cardiopatías, algunos síntomas de la enfermedad de Parkinson, y el control de las secreciones respiratorias en cuidados paliativos.

Efectos oftalmológicos

La adminstración tópica de atropina bloquea la activación de los receptores muscarínicos en los músculos ciliares y el iris, por lo que se usa para aumentar la dilatación de la pupila en procedimientos oftalmológicos.

Tiene una persistencia más de 72 horas en el ojo y, como causa visión borrosa, es utilizado aplicado en el ojo sano para hacer trabajar más al vago.

Efectos cardíacos

El beleño negro puede aumentar el ritmo cardiaco y la velocidad de conducción sanguínea, por lo que comúnmente se utiliza en casos de bradicardia y bloqueo auriculoventricular.

Efectos sobre el sistema digestivo

El beleño negro reduce la motilidad y la secreción gastrointestinal y bucal. Es utilizado para el tratamiento de úlceras pépticas, el síndrome del intestino irritable, y la diarreas.

Efectos respiratorios

La atropina provoca la relajación de la musculatura lisa en las vías aéreas por la inhibición de receptores muscarínicos, evitando la broncoconstricción. Habitualmente se utiliza para disminuir la secreción excesiva en tratamientos quirúrquijos que necesitan anestesia general

Toxicidad del beleño negro por hiosciamina 

El alcaloide de mayor concetración en el beleño negro es la hiosciamina, que se encuentra en casi todas las partes de la planta. También se encuentra, en menor presencia, los alcaloides escopolamina y atropina.

Estos principios activos tiene acción antimuscarínica,  mediante un antagonismo competitivo de los receptores de la acetilcolina. La toxicidad más habitual es la ocasionada al preparar una infusión de beleño con fines psicoactivos.

En algunos casos también ha existido toxicidad cuando sus hojas se han confundido con los de la planta achicoria, ya que son bastante parecidas en forma y color.

Un exceso de dosis de los principios activos del beleño negro ocasionado el siguiente cuadro médico:

  • Dolor digestivo y abdominal (hipoperistaltismo intestinal)
  • Náuseas, vómitos
  • Enrojecimiento de la piel
  • Visión borrosa
  • Sequedad bucal y de mucosas
  • Debilidad muscular

En casos más graves, alucinaciones, estupor, hipertermia, taquicardia y convulsiones. Los tratamientos más habituales parten del lavado gástrico y la administración de carbón activado.

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